domingo 18 de octubre de 2009

El fútbol y la formación de valores

N de R. continuando con nuestra política de realizar un periodismo para la vida, para el amor y para la reconciliación, y de contribuir con la formación de valores, recogemos este artículo de Albeiro Caro Fernández publicado en el blog "CÁPSULAS DE FÚTBOL", del periodista Alfredo Carreño Suárez. Se titula: "el fútbol y la formación de valores".
El Fútbol y la formación de valores

por: Albeiro Caro Fernández

(tomado de: http://www.ecbloguer.com/capsulas/?p=17758 )

http://www.youtube.com/watch?v=DruJr5xlXLU

Preguntaba el Maestro Nicolás Buenaventura en un seminario pedagógico realizado en Bogotá a comienzos de 1994, por la opinión de los asistentes acerca de quién era el mejor demócrata de Colombia. Después de barajar varios nombres históricos del mundo de la política, la cultura y la dinámica social, el Maestro nos sorprendió con su propio concepto; nos dijo: “El mayor demócrata de Colombia es el Pibe Valderrama”. Luego de postularlo, sus argumentos no nos dejaron lugar a dudas al plantear palabra más, palabra menos, “antes que el Pibe realice un pase, ya está pensando en el otro; en el jugador mejor colocado, para dejarlo en posición de gol. El Pibe no trabaja para si mismo, si no para el equipo y esos son los demócratas que necesitamos en el país”.
En aquel Seminario, el Maestro nos llevó por el camino de la reflexión, a evocar momentos estelares de nuestra Selección, a recrear el escenario de una cancha de fútbol y la manera como se construyen mediante la cooperación, las jugadas exitosas, para traernos luego a la dinámica social, al mundo de la educación y la pedagogía y resaltar cómo, a través de todos estos espacios, se aporta al desarrollo de una sociedad. Entonces, todavía teníamos fresco el empate de Colombia 1 a 1 con Alemania en el Mundial de Italia 90; predominaba la euforia, en razón de la victoria 5 a 0 con Argentina, en un contexto de cómoda clasificación y no habían ocurrido los hechos de la eliminación en el Mundial de Estados Unidos en 1994, que se encadenaron con el vil asesinato de Andrés Escobar.
No obstante, después de esos hechos luctuosos, la figura del Pibe Capitán de Selección, siguió erguida ante nuestros ojos como ejemplo del trabajo en equipo y como referente de valores propicios para construir nuestra nación. A la par, nuestros jugadores se posicionaron en la sociedad y en el ámbito internacional como figuras importantes, emblemáticas, referentes a seguir y embajadores del país.Muchos han sido, posteriormente, los factores adversos que han ido en detrimento del hándicap de nuestro fútbol y de nuestra sociedad, con respecto a nuestros vecinos en el contexto internacional, con la relativa excepción de la clasificación al Mundial de Francia de 1998 y de la conquista de la Copa Libertadores por el Once Caldas en el 2004.
Al respecto, hemos visto a nuestro fútbol padecer de escándalos relacionados con la penetración del narcotráfico, de extradición de directivos de equipos profesionales, del control gubernamental de los mismos, a través de la Dirección Nacional de Estupefacientes, la inclusión en la Lista Clinton, la prisión o asesinato de directivos y jugadores, o la muerte de éstos o sus acompañantes, después de una noche de farra.
Al tiempo, han proliferado las descalificaciones mutuas, en un ambiente de desconfianza y desprestigio de directivos, técnicos y jugadores, donde predomina la visión mercantil del talento, la presión del grupo económico, la simulación del jugador y la mala preparación de los jueces, que se traduce en fallos injustos.El siglo XXI ha venido acompañado de violencia en las canchas, en las tribunas, en los barrios y aun en carreteras. A menudo, cunden los insultos entre hinchas rivales, a través de páginas de internet y blogs y no faltan las citas, por estos medios, para la realización de duelos mortales.Hemos avanzado en técnicas y tecnologías pero, en contraste, hemos involucionado en cultura y convivencia.
Mientras tanto, como sin querer darnos cuenta de la envergadura de la crisis, los debates se centran en la añoranza del Diez, conductor de equipo y lo hemos buscado infructuosamente en volantes hábiles, dúctiles con la pelota. Pero, el Pibe como la Selección que condujo, es irrepetible, al igual que los tiempos históricos.
Todavía está fresca la reciente eliminación del país al Mundial del 2010 en Suráfrica. Precisamente, es un momento oportuno para reflexionar acerca de la profundidad de la crisis de nuestro fútbol y construir nuevos caminos. Más que chivos expiatorios o evasión de responsabilidades, es necesaria la reflexión conjunta de los actores que conforman el circuito futbolístico (directivos, técnicos, jugadores, medios de comunicación, patrocinadores y aficionados), para construir nuevos caminos, con la clara consciencia que no todo lo pasado fue perfecto ni todo lo actual es incorrecto.
Pero la discusión no es solo técnica; también es de políticas y de cultura. La cuestión de la mentalidad y de la cultura es inherente al tema de la identidad de nuestro fútbol y esta es la otra cara de la medalla de la efectividad. Muy poco nos hemos preguntado por las cualidades humanas pertinentes, para lograr la cohesión de un nuevo circuito futbolístico, capaz de responderle a los desafíos que nos plantea el fútbol del siglo XXI.
Un pilar fundamental de la construcción de nuevas alternativas es el desarrollo del conjunto de valores éticos y morales. Los valores como referentes o pautas que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social, son guías para la vida de cada individuo y grupo social. Pero, también están históricamente determinados, son más trascendentales o más importantes unos que otros.
En Colombia un valor social que debe trascender todos los espacios es el del respeto: por la vida, por la diversidad, por la convivencia pacífica y por las normas, en contraposición a la violencia que se expresa también en el fútbol, dentro de la tónica de ganar a toda costa y se apodera, también, de nuestra sociedad.Otro valor fundamental a desarrollar es el de la honestidad, como alternativa frente a la corrupción, al tráfico de influencias, a la trampa o a las presiones indebidas. Dice Eduardo Galeano en “Fútbol a Sol y Sombra” que “La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí”, para pasar a priorizar lo que es rentable.
Por este camino, se ha perdido la identidad renunciando a la alegría y se ha prohibido la libertad. He aquí dos valores fundamentales a redimensionar.Un aporte de Maturana, fue el de plantear a la Selección como la sinergia de virtudes regionales: La alegría costeña, la malicia valluna, la laboriosidad paisa. Allí ancló la identidad de su fútbol elegante. No obstante, después se ha encontrado que la fragilidad psicosocial ante la derrota es un común denominador muy fuerte, que lleva al pesimismo y nos pone al borde del suicidio.
Estamos, entonces, ante un desafío histórico que los jugadores no pueden resolver solos, aunque pueden ser grandes protagonistas: Ser capaces de remontar nuestros fracasos. Esto nos incumbe como sociedad que está llamada a forjar su propio futuro. En cuanto al futbolista, es necesario educarlo en el sentido de colaboración, integración, responsabilidad, solidaridad y resiliencia, entendida ésta como capacidad para superar la adversidad.
Con respecto a la libertad, volviendo a Eduardo Galeano, “Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”.
Hay un desafío que los técnicos tienden a olvidar: la fundamentación técnica del niño y el joven con potencial, para fortalecer su autonomía y ejercicio deportivo mientras se divierte. Hoy el futbolista está preso en esquemas, libretos y tácticas que privilegian la fuerza y la velocidad. Pero, ¿cuántas veces una jugada ingeniosa ha llevado a la victoria?. Solo que para eso se necesita del valor de la flexibilidad, para que el jugador sea el protagonista y desempeñe un papel creativo en la cancha, en el contexto de un deporte colectivo. Eso fue lo que no vimos recientemente contra Chile. Cada jugador colombiano quiso resolver por si mismo, olvidándose del equipo, pero sin habilidad para crear porque se perdió la fundamentación.
Finalmente, la educación en la puntualidad, la sencillez, la disciplina para cuidar y limpiar el vestuario, la higiene personal y postural, así como la promoción de la capacidad de aprender a aprender y a emprender, son valores que deben desarrollarse desde la edad temprana.Decía Alberto Lleras Camargo que un problema de los colombianos consistía en que al obtener un ascenso, inmediatamente se centraban las expectativas en avanzar hacia el siguiente escalón, sin haber cumplido siquiera con los objetivos del trabajo encomendado. Tal vez, donde este problema se manifiesta con mayor evidencia es en el fútbol de hoy, donde el jugador pierde su concentración y baja su rendimiento, obnubilado por los sueños de pasar rápidamente a un gran plantel del exterior. ¿Cuántos han debido retornar prematuramente o quedan relegados a la suplencia en sus nuevos clubes?. Tanto en Europa como en América, son numerosos los casos de futbolistas colombianos en esta situación.
La cuestión está en afianzar un equilibrio adecuado entre capacidad de contribución y obtención de retribución, que permita desarrollar la carrera personal. Entonces, podrán aparecer en un nuevo contexto, nuevos jugadores que no trabajen para si mismos, “si no para el equipo” y sean los demócratas que necesitamos en el país, como dijera el Maestro Buenaventura. Esos jugadores, sus equipos, sus técnicos y directivos, formados en nuevos valores, serán quienes escriban en las canchas la nueva historia del fútbol colombiano.mientras tanto, cada uno de nosotros debemos identificar y ejercer el papel que nos corresponde para lograrlo, forjando una sociedad más pluralista, más respetuosa de la diferencia y totalmente refractaria a la violencia de cualquier naturaleza.[Albeiro Caro Fernández]

sábado 10 de octubre de 2009

HISTORIAS A LA REDONDA en la Cumbre Mundial de Paz

Gracias a la invitación del Colectivo Xangó, un grupo interdisciplinario de jóvenes "pilosos" bogotanos, estuvimos en la Capital de la República, en la Cumbre Mundial de Paz, los días 1, 2, 3 y 4 de octubre.
En la Biblioteca Virgilio Barco, orientamos el Diálogo pacifista "Barristas no terroristas". El conversatorio giro en torno a la problemática de la violencia en el contexto del fútbol y las alternativas de solución. Surgieron grandes y buenas propuestas en beneficio de la sana convivencia, el respeto y especialmente la paz en el fútbol.
Además, participamos con nuestra campaña institucional "TARJETA ROJA a la violencia" en la Muestra audiovisual de Medios Alternativos por la paz. Nuestras piezas audiovisuales se rodaron en el Planetari Distrital los días de la Cumbre Mundial, organizada por Pacifistas sin Fronteras.El colectivo Xangó, conformado por dos sicólogos (Anita Ramírez y Javier Gustavo), 2 Filósofos (Carlos y Luisa Fernanda) y 2 comunicadores ( Rodrigo Vargas y Milena Galvis), es un grupo interdisciplinario de jóvenes de la UNAD-Bogota, que contribuyen a generar espacios de reflexión y realizan acciones en beneficio de la construcción de un mundo mejor para todos y para todas.

jueves 17 de septiembre de 2009


DIEZ REGLAS DE ORO DEL FAIR PLAY

N de R. desde hace rato nuestro proyecto periodístico HISTORIAS A LA REDONDA viene contribuyendo con la sana convivencia, el respeto y la paz en los estadios de fútbol, a través de su campaña institucional "TARJETA ROJA a la violencia". Igualmente lo venimos haciendo con nuestro arbitraje didáctico y de fortalecimiento en valores.
Son pequeños gestos de paz y amor por este deporte que nos apasiona, el fútbol.
Las Diez reglas de oro del "juego límpio", publicadas en el blog "CÁPSULAS DE FÚTBOL" del periodista Alfredo Carreño Suárez, son un canto de amor a la redonda. Por considerarlas de gran interés, las reproducimos en este espacio virtual.


Albeiro Caro Fernández, Bogotá [albeiro.caro@gmail.com]
Tomado de: http://www.ecbloguer.com/capsulas/?p=15984

Desde que tenemos memoria, hemos oído mencionar el “fair play” en el fútbol y lo hemos asociado con respeto y juego limpio, más por el sentido de las reflexiones que se relacionan con el tema, que por haber desentrañado su significado en profundidad. No obstante, el concepto adquiere carta de ciudadanía desde la Copa Mundial de Fútbol de 1986, cuando Maradona anota con la mano, contra la Selección Inglesa.Desde entonces, la FIFA establece un programa para promover el “juego limpio”. Éste consiste en 10 reglas sencillas, que configuran un código de conducta fácilmente reconocible por jugadores y aficionados. Por su importancia para la convivencia pacífica, es necesario formar a los niños y jóvenes en valores consistentes, que les permitan comprender que el fútbol es un deporte colectivo, cuya práctica ayuda a desarrollar la disciplina, el respeto, el espíritu de equipo y la solidaridad, tanto en el juego como en la vida.El Código Fair Play propuesto por la FIFA abarca principios deportivos, morales y éticos. Son diez reglas de oro orientadas “a promover el sentido de fraternidad y cooperación entre los miembros de la familia universal del fútbol”. Dadas las conmociones de nuestra sociedad y los conflictos cotidianos que se presentan en las canchas, tribunas, barrios y carreteras, bien vale la pena volver sobre ellas, con la intención de promoverlas con un criterio fundamental: “La palabra convence, pero el ejemplo arrastra”; es decir, más allá de predicarlas, lo primordial es practicarlas; se empieza por los jugadores, pero involucra a todos los actores del juego. Veamos estas reglas en forma resumida, pero analizando nuestro contexto:

1. Juega limpio. La victoria pierde valor si no se logra de forma honesta y justa. Engañar es fácil, pero no aporta nada. Jugar limpio exige coraje y carácter. Y brinda mayor satisfacción. “El juego limpio tiene su recompensa, incluso si se pierde el partido. Quien juega lealmente gana el respeto de los demás, quien engaña, sólo el desprecio”. Se trata sólo de un juego. “Y los juegos no tienen sentido si no se juega limpio”. En nuestro medio, es cada vez más notable el rechazo por la simulación, la manipulación y el retraso del juego apoyándose en los “recoge bolas”.

2. Juega a ganar, pero acepta la derrota con dignidad. Todo partido tiene como meta la victoria. No se debe jugar con la intención de perder. Quien no juega a ganar engaña al adversario, defrauda al espectador y se miente a sí mismo. Se invita a no rendirse ante adversarios fuertes, ni a ceder ante los débiles. A aprender a perder y felicitar de buena fe a los ganadores, sin culpar al árbitro o a cualquier otra persona. “La afición respeta más a los buenos perdedores que a los malos ganadores”. Naturalmente, esta regla es difícil de asumir en nuestro medio, dados los recurrentes errores arbitrales. No obstante, creo que los hinchas, a fuerza de padecer los malos arbitrajes, vamos entendiendo que ésta es una condición del juego que se supera formando jugadores íntegros, aficionados sensatos y analistas ponderados.

3. Acata las Reglas de Juego. Todos juego necesita reglas. Sin ellas reinaría el caos. “Las reglas del fútbol son sencillas y fáciles de aprender”. Entenderlas permite comprender mejor el juego. “Las reglas fueron concebidas para que el juego sea divertido cuando se juega y cuando se disfruta”. En este aspecto, es criticable toda instrucción de cuerpo técnico encaminada a jugar en el “filo del reglamento”, lesionando contrarios, o justificando la derrota mediante el cuestionamiento de las decisiones arbitrales. En nuestro medio, los partidos inician en los medios de comunicación días antes y terminan en ellos varios días después, a menudo en medio de encendidas polémicas; sin demeritar la importancia del comentarista deportivo, es necesario reconocer que el escenario fundamental de los cotejos es la cancha.

4. Respeta a los adversarios, a los compañeros, a los árbitros, a los oficiales y a los espectadores. “Fair play significa respeto. El respeto forma parte del juego. Sin adversarios no hay partido. Los rivales tienen los mismos derechos. Los árbitros están en el campo para mantener el orden y el juego limpio”. La FIFA exhorta a los jugadores a aceptar siempre las decisiones de los jueces, sin alegar y a ayudarlos a que el partido pueda disfrutarse aún más, entendiendo que los jueces también forman parte del juego y los espectadores crean el ambiente. Ellos desean ver un partido en el que se juegue limpio, pero también deben comportarse deportivamente. Esta regla compromete a todos los actores del juego. ¿Cuántas veces, en nuestro medio, la violencia en las tribunas ha surgido de agresiones en la cancha?. Ha sido necesario sancionar plazas y equipos, por no practicar el respeto, como norma elemental. Podríamos decir, que el peor enemigo del respeto y de la convivencia pacífica es la soberbia. Y ésta aflora muy fácil con éxitos que, de todos modos, son pasajeros.

5. Promueve los intereses del fútbol. Siendo el fútbol el deporte universal por excelencia, necesita del compromiso del jugador para seguir siendo el número uno. Por esto, se le invita a reflexionar si sus acciones pueden afectar la imagen del fútbol y a convertirse en un embajador del juego. Esto, a mi manera de ver, compromete el papel formador de los equipos, que deben promover el desarrollo cultural de sus planteles.

6. Honra a quienes defienden la buena reputación del fútbol. Se parte de valorar la buena reputación del fútbol como fruto de la honestidad de la mayoría de las personas que lo impulsan. Por esto, se invita a exaltar las buenas acciones de personas que honran el deporte. Hoy en nuestro medio, ¿quién podría ser más digno de reconocimiento que Antony de Ávila?

7. Rechaza la corrupción, las drogas, el racismo, la violencia, las apuestas y otros males que representan una amenaza para nuestro deporte. “La enorme popularidad del fútbol lo convierte en presa fácil de los intereses ajenos al juego”. Se invita al jugador a rechazar las tentaciones de utilizar drogas, enfatizando que éstas no tienen cabida en ningún deporte, ni en la sociedad. Al tiempo, se exhorta a eliminar el racismo y la intolerancia, tratando a toda persona sin distinciones de color, raza u origen. Se hace un llamado, así mismo, contra la participación de los jugadores en apuestas relacionadas con partidos en los que actúen, pues esto afecta negativamente su habilidad y crea un conflicto de intereses. Y se invita a vivir el fútbol como deporte y, por tanto, como símbolo de la paz. En una sociedad tan convulsionada como la colombiana, sobran las palabras para ilustrar la importancia de esta regla de oro.

8. Ayuda a otros a no ceder ante instigaciones de corrupción. En este aspecto, se invita al jugador a ayudar a sus compañeros para que no se dejen sobornar. Esto implica formar una sólida defensa para resistir a tales provocaciones. Creo que aquí deben jugar un gran papel los directivos, los directores técnicos y los jugadores veteranos, orientando a los jugadores más jóvenes. También deberían tenerse en cuenta criterios preventivos, como la remuneración justa, equitativa y oportuna a los jugadores por parte de los equipos; así como el cumplimiento adecuado con la seguridad social y la práctica de incentivos colectivos para premiar el buen desempeño de los jugadores.

9. Denuncia a quienes intentan desacreditar nuestro deporte. Se insiste en la importancia de denunciar, cuando se tiene certeza, a los promotores de engaños, destacando que es necesario más valor para poner en evidencia lo erróneo que continuar con un plan deshonesto. Ya que no basta con negarse, es preciso denunciar a los culpables antes de que logren convencer a alguien. Al respecto, la Federación Colombiana de Fútbol y la Dimayor están llamadas a garantizar con capacitación, investigación y control, que no se repitan hechos dolosos generadores de violencia, como en el pasado.

10. Utiliza el fútbol para mejorar el mundo. Se llama al jugador a utilizar la fuerza del fútbol como una poderosa plataforma para promover la paz, la igualdad, la salud y la educación para todos. Esta es una indicación que compromete a jugadores, equipos, barristas y medios de comunicación.Desde el 2004, el día Fair Play de la FIFA se celebra durante la semana del 21 de septiembre, para que las asociaciones miembros de la FIFA incorporen actividades relacionadas en los partidos disputados en sus respectivos países.El Juego Limpio en Europa. Cabe resaltar que en Europa se ha implantado el premio al “juego limpio” en las diversas categorías. El sistema de puntuación se basa en la contabilización de amonestaciones, expulsión de jugadores, sanción de miembros de cuerpo técnico y medición del comportamiento de los aficionados. De este modo, el premio al Juego Limpio lo recibe quien obtenga el menor puntaje.Esta puntuación sirve, como última instancia, para deshacer eventuales empates en la clasificación general del torneo respectivo, en caso de que el número de goles sea el mismo, en promedio, así como los de local y visitante.Así mismo, con base en la circular 81 del 17 de diciembre de 1997 de la UEFA, se premian tres asociaciones con una plaza adicional en la Copa UEFA, con base en la clasificación de ‘Fair-Play’. Las tres plazas se adjudican así: una a la asociación que finaliza en el primer lugar de la clasificación de ‘Fair-Play’ de UEFA, y dos se sortean entre las asociaciones con un coeficiente mínimo de 8.00 puntos. Estas plazas adicionales para jugar la Copa de la UEFA se otorgan a los ganadores de las competiciones de ‘Juego Limpio’ de cada asociación. Si el primer clasificado en la competición nacional de ‘Juego Limpio’ ya hubiera ganado su cupo, el derecho a la posibilidad de obtener la participación, lo obtiene el segundo clasificado del ‘Juego Limpio’, y así sucesivamente por orden de clasificación.Finalmente, podríamos decir que la falta de este tipo de estímulos en Colombia y América Latina, evidencian que todavía no se le da la suficiente importancia al tema y que hay mucho espacio para mejorar, por el camino de la construcción de cultura. Qué bueno sería empezar celebrando el día del Fair Play, en la semana del 21 de septiembre, con la convicción que la más larga caminata comienza con el primer paso.[Albeiro Caro Fernández]

viernes 11 de septiembre de 2009

Fox Sports Latin America - Colombia - La violencia no se erradica, se minimiza

Fox Sports Latin America - Colombia - La violencia no se erradica, se minimiza

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viernes 3 de julio de 2009

Tino Asprilla: Un fausto del balón

video

Por: Roosevelt Castro B.
Nada retrata más a Faustino Hernán Asprilla Hinestroza que su signo zodiacal. Nacido bajo el signo de Escorpio, un 9 de noviembre de 1969, el popular “Tino Asprilla, es, según los estudiosos de los astros, en su aspecto positivo: determinado y fuerte, con una gran voluntad para hacer las cosas, altamente intuitivo, apasionado, excitante, de magnética personalidad y gran carisma, pero en su aspecto negativo puede ser muy celoso y resentido, rencoroso, compulsivo, obsesivo, obstinado y muy secreto para sus cosas, así como vengativo. Es que este gran talento del balón de nuestro país “no es de medias tintas”: al Tino se le quiere o se le odia.
TINO ASPRILLA: UN FAUSTO DEL BALÓN
Tuluá, población enclavada en el centro del departamento colombiano del Valle del Cauca, ha visto nacer hombres y mujeres ilustres para la historia de este país. Sí, la tierra de grandes extensiones de Caña de Azúcar ha servido de patria chica a grandes hombres como el naturista Juan María Céspedes o los hermanos y héroes patriotas José María y Fernando Lozano y Victoria, la heroína María Antonia Ruiz, el prócer Joaquín de Victoria, el coronel Francisco María Lozano, Pedro José Ruiz, quienes lucharon las guerras independistas criollas en contra de las huestes españolas.
Otro héroe tulueño es Faustino Hernán Asprilla Hinestroza. Sí, el séptimo hijo de 8 del hogar conformado por Darío y Marcelina ha sido un hombre que a punta de tiros libres, disparos a las porterías contrarias ha sabido derrotar las huestes del hambre y el menosprecio racial.
Sus chistes y su alegría infantil no fueron entendidos por los profesores de la escuela primaria Guillermo E. Martínez, razón por la cual decide abandonar sus estudios, cuando solo contaba con 13 años.
Es que la vida del Tino se parece mucho a la caña de azúcar, la que trabajó su padre Darío en las calderas del Ingenio Rio Paila,: dulce como la miel de sus travesuras juveniles y con las tunas de las tristezas y los dolores.
Las calles de San Antonio, su barrio natal, y las grandes mangas fueron testigas mudas de su gran amor por la pelota. Primero ingresó al Alianza al mando de Gilberto Román, luego Arroz Andes, Gimnasio Pacífico hasta que recaló al equipo Estudiantes.
Por unos cuantos balones y 50 mil pesos es transferido del Club Estudiantes a la Escuela Sarmiento Lora, orientada por Carlos Portela. El dinero de la transacción fue a para a los bolsillos del dueño de la divisa estudiantil de Tulua, Efraín Pérez. Durante un año, lo pulen y lo ponen en forma, brindándole lo mejor de sí y aportándole los vastos conocimientos.
Ya para 1988, y con tan solo 19 años de edad, Faustino es nuevamente negociado. Esta vez su sueño infantil de llegar a un equipo profesional y seguir los pasos de Diego, su hermano mayor, quien jugó con el Cúcuta, el Quindío y el Cali, se hace realidad. El Cúcuta Deportivo se hace dueño de sus derechos deportivos y juega las temporadas 88 y 89., bajo la orientación del técnico criollo, Herman “cuca” Aceros. Su primer gol se lo marca al portero internacional Sergio Goycochea, del registro de Millonarios, un 21 de mayo de 1989, en el Estadio Hermides Padilla, de Ocaña (Norte de Santander).
En los dos años por el “Equipo Motilón” marca 17 goles en 36 partidos. Su paso por el elenco Nortesantanderano lo evoca con mucha nostalgia.
En 1990, el principal accionista de ese momento de Atlético Nacional, Víctor Taborda, le echa el ojo al hábil delantero valluno y cancela 40 millones de pesos al Cúcuta Deportivo para hacerse de sus servicios.
Este diamante en bruto fue pulido por Hernán Darío “el bolillo” Gómez. Es que este fiestero moreno, amante de la música salsa, especialmente del Grupo Niche, y a quien sus amigos de infancia apodaban Octopussy, el pulpo, por una mascota de su niñez, supo ganarse la confianza del cuerpo técnico verdolaga.
Con 32 goles en las redes contrarias en 75 partidos, contribuyó para qué el club Atlético Nacional se alzara con los títulos de la Copa Interamericana y el torneo doméstico de 1991, en las temporadas 90 a 92. Sí, Faustino conformó una yunta goleadora con Víctor Aristizabal, que demolió a sus adversarios y lo llevó a coronarse campeón del 91, enfrentado en la final al América de Cali. Con goles del capitán verde, Alexis Garcia, de tiro penal y de Luis Alfonso “bendito Fajardo” quien, con una vaselina espectacular, vence la portería americana defendida por Eduardo Niño.
Esta excelente presentación de Faustino con el cuadro verde, lo lleva al año siguiente a defender los colores del tricolor nacional por primera vez de las 5 veces que lo hizo, en el preolímpico de Paraguay. Otra descollante presentación, para que Colombia asista a la cita Olímpica en Barcelona-1992.
Es allí donde la gente del Parma lo ve y se lo traslada para el Club Italiano. En una transacción millonaria, que oscila entre los 4 y 6 millones de dólares, el empresario argentino, Gustavo Maskardi, lo negocia al club parmesano. Nevio Escala, técnico del Parma, da su visto bueno a esta nueva adquisición de los dirigentes. Se lo llevan con Catalina Cortez, su esposa, a gozar de la rica gastronomía y la gentileza de las personas, de una de las ligas más importantes del Orbe futbolístico.
A Catalina, hija de un rico empresario paisa, la conoce en un paseo que realizó a Marinilla. En las tierras del oriente antioqueño se ve prendado de la bella paisa y le propone matrimonio. En las tierras de la bota itálica nace su primogénito Santiago, un 19 de diciembre de 1992. Con “Santi” Faustino cumple un rol de buen padre: lo saca a pasear, lo carga, le saca los gases, le cambia los pañales, y un sinfín de actividades propias de un hombre sensible a los niños.
Su talento va en ascenso. Hace una dupla demoledora con Gianfranco Zola que destroza las más fuertes defensas de los más grandes clubes italianos. Sus pícaras gambetas, su pique arrollador y sus 25 grandes goles en esta primera temporada, como el que le hizo al Milán para quitarle un invicto de más de 50 fechas, ponen al Tino en un sitial de honor y en la historia del club parmesano.
Para 1993, Colombia realiza una excelente Copa América en Ecuador y es convocado por Francisco Maturana y “Bolillo” Gómez para la eliminatoria mundialista a USA-94. Faustino no los defrauda y les entrega un tercer puesto en Copa y un primer lugar en la eliminatoria.
Es que todavía retumban las 2 dianas y las jugadas magistrales del Tino, en la gloriosa goleada a la selección Argentina de Basile, por marcador de 5 a 0, en Monumental de River.
Fue una dedicatoria tardía a Marcelina, su progenitora, que tanto lo aconsejó y tanto lo amó. En mayo de ese año fallece en Tuluá, sin disfrutar de esas grandes hazañas para nuestro fútbol de su hijo Faustino.
En Italia es víctima del escándalo. Dos episodios negros como su piel empañan los triunfos rutilantes conseguidos con el Parma, como la Supercopa y la Copa UEFA. La primera d las bataholas es con la actriz porno Petra Scarbach, con quien lo involucraron sentimentalmente. Fausto, con su sonrisa infantil, lo niega tajantemente.
El segundo es haber posado desnudo para una revista italiana. Sin pelos en la lengua también se defiende.
Para 1994, y con 25 años de edad, Faustino Hernán participa en la Copa del mundo, de Estrados Unidos 1994. Grandes expectativas y un favoritismo desbordante contribuyen a que se fracase.
Ese año, dos tristezas sacuden de nuevo la vida del Tino en esa Copa del Mundo. La primera son las amenazas de muerte que les profieren a los jugadores de seleccionado colombiano. Las caras de angustia y desazón se detectan en cada uno de nuestros jugadores, entre los que se cuentan Faustino Asprilla.
El asesinato de Andrés Escobar Saldarriaga, es la segunda tristeza. La muerte de este “caballero del fútbol” fue un duro golpe a todos los del combinado tricolor en USA, que todavía hoy lloran su ausencia.
Una excelente presentación en la Copa América de Uruguay obteniendo un tercer puesto y una Copa UEFA en la temporada 94-95, hacen que el exigente fútbol ingles fije sus ojos en el hábil delantero colombiano. Por solicitud de Kevin Keegan, el morenazo tulueño recala en el NewCastle United convirtiéndose en la sensación de “los hinchas urracas”, para la temporada 96-98. Tino los defrauda pues en tan sólo 48 partidos logra vulnerar 9 veces las vallas contrarias.
En 1997 es nuevamente comidilla de la prensa rosa de nuestro país. Se ve involucrado sentimentalmente con la actriz colombiana Lady Noriega. Este líos de faldas ayudan a acrecentar su fama de “don Juan”, entre el circulo femenino de la farándula criolla colombiana.
La Copa América de ese año realizada en Bolivia, le sirve al técnico criollo, Hernán Darío Gómez, como preparación para las eliminatorias al mundial de Francia-98. La clasificación se logra y Colombia acude de nuevo a una cita mundialista, por tercera vez consecutiva, con Faustino Asprilla en sus filas.
1998, marca el regreso del Tino al Parma. Su segunda temporada con la élite parmesana lo ve coronarse nuevamente campeón de la COPA UEFA.
Su salida de los seleccionados colombianos luego del Mundial de Francia 98, lo ponen de nuevo en el ojo del huracán. Acusa a los hermanos Hernán Darío y Gabriel Jaime “barrabas” Gómez Jaramillo de “ponerle la zancadilla”. La falta no pasa a mayores.
Para las temporadas 1999-2000 y 2001 Regresa al fútbol suramericano. El primero en ficharlo es el Palmeiras. Allí sólo juega 12 partidos y convierte 2 goles. Luego, al Fluminense donde sólo logar marcar 8 goles en una docena de partidos.
En el 2002 emigra al balompié mexicano. Atlante es el nuevo equipo de Faustino, en donde convierte sólo tres goles en 12 partidos.
Para el segundo semestre del 2002, regresa al equipo de sus amores: el atlético Nacional. Con una merma futbolística por una vieja lesión en su rodilla, Fausto le suma 3 goles en su historial futbolístico.
A sus 34 años, Faustino recala en el fútbol austral. La universidad de Chile lo acoge en el 2003 y convierte los últimos 5 goles en tan sólo 13 partidos.
En el 2004 termina su carrera deportiva en Estudiantes de la Plata de Argentina en donde sólo suma 2 partidos. Su rodilla ya no puede con ese trajín, pero logra convertirse en otro histórico de nuestro fútbol en donde alcanzó a jugar 327 partidos y marcar 107. Su paso fugaz por esos equipos los resume con la misma rapidez como pasó por ellos.
La farándula colombiana lo acoge. En el 2005 acepta el desafío 20-05 del canal CARACOL.
En el 2007, otra vez se desnuda. Vestido sólo de unas alas negras, el popular Tino Asprilla les muestra sus dotes a las niñas colombianas para la revista SOHO.
Sus tropiezos y problemas con el periodismo deportivo quieren volverse cosa del pasado, por eso opina que, como en todas las actividades de la vida, hay buenos y malos.
Vive agradecido de Andrés Escobar y Luis Fernando “Chonto” Herrera por sus sabios consejos para invertir su dinero. La rumba no la deja, pero ha sido inteligente para no malgastar su platica. Lo cierto es que sus inversiones en la ganadería, la caña de azúcar, una reencauchadora de llantas en Cali, sus adquisiciones de propiedad raíz y ahora empresario de futbolistas, hacen de él un hombre versado en los negocios.
Otra gran pasión de Faustino Asprilla son los caballos. Su amor por ellos lo profesa desde su niñez. A “el caleño”, su equino favorito, le tiene un cariño inmenso, por eso no duda un instante en hablar de él.
Luego de su despedida del fútbol, ocurrida un 4 de julio de 2009, en el estadio Atanasio Girardot de Medellín y con la presencia de grandes figuras del fútbol nacional e internacional, como René Higuita, Carlos “pibe” Valderrama, Víctor Aristizábal, entre otros, quiere darle un sabio consejo, a los niños del mundo del fútbol.
Por todo ello, Faustino Hernán Asprilla Hinestroza es un Fausto, un afortunado del balón.

jueves 28 de mayo de 2009

Atlético Nacional: El rey de Copas

La historia del Club Atlético Nacional está marcada por el éxito. Sí, el firmamento futbolístico del cuadro verde de Antioquia ha sido engalanado por más de 15 estrellas que le han llamado con justa razón “el rey de copas colombiano”, por sus grandes hazañas deportivas a nivel nacional e internacional.

“Atlético Nacional, el rey de copas”

Los 10 títulos en le rentado colombiano, la Copa Libertadores, la Supercopa, la Interamericana, están en la memoria de los seguidores verdes para perpetuar esa historia de grandeza del Club Atlético Nacional
Cuenta la historia que un día cualquiera en 1946 apareció el Ingeniero Luís Alberto Villegas, un aficionado del deporte con una idea revolucionaria. Villegas concibió la idea de crear una sociedad comercial dedicada a estimular los deportes y a establecer el fútbol y el baloncesto profesionales en Antioquia.
Para ello se dio a la tarea de buscar adeptos, principalmente entre sus colegas. Las pautas de inicio del proyecto presentadas por el ingeniero tenían que ver principalmente con el aporte económico que deberían realizar todos los nuevos socios y que consistía en 100 pesos cada uno.
Se necesitaban entonces 500 socios que reunieran cincuenta mil pesos. Se pagarían veinte pesos al momento de ingresar a la sociedad y los ochenta restantes en un máximo de doce cuotas mensuales.
Fue así como un 30 de abril de 1946 se consolidó el nacimiento de la institución bajo el nombre de Club Atlético Municipal. Dos años después nació la Dimayor y con ella el fútbol profesional de nuestro país. 17 de los 22 jugadores que conformaban el equipo Unión Indulana fueron inscritos para el primer torneo que culminó el 19 de diciembre.
Su niñez y su juventud en los potreros medellinenses fueron olvidadas. Muy a su pesar no fueron reconocidos los esfuerzos que hicieron ese grupo de chiquillos comandados por Guillermo Hinestroza Isaza, en la Manga de Don pepe, en los albores del 36, cuando nació con el nombre de Unión y creció con el de Unión Indulana. Fue una desmemoria que muchos hombres del balón antioqueño criticaron con vehemencia.
No obstante, hoy daremos un vistazo a su evolución institucional desde que ganó su mayoría de edad ese último día del mes de abril de 1946 hasta hoy, deteniéndonos un memento en recordar su hazaña futbolística más importante: la consecución de la Copa Libertadores de América.
Todo empezó con el titulo de 1954. De la mano del argentino Fernando Paternóster el Club Atlético Nacional alza su primera copa en le rentado Colombiano. En un torneo irregular y faltando tres fechas, los dirigidos por Paternóster Giamateu se coronan campeones en la ciudad de Armenia, con 31 puntos 6 más que el segundo en la tabla, el Quindío.
19 años después conquistan su segunda estrella. Sí, en 1973 y de la mano del paraguayo César López Fretes logran el campeonato de manera invicta luego de vencer en el triangular final al Deportivo Cali y a Millonarios.
Ya para 1976, y en una reestructuración total, el cuadro verde de Antioquia vuelve a alzarse con el titulo del fútbol profesional colombiano. De la mano del argentino Oswaldo Juan Zubeldia vencen en el hexagonal a elencos de gran trayectoria como el Deportivo Cali, Millonarios, junior; Caldas y Quindío. Con 6 partidos ganados 2 empatados y tan sólo 2 perdidos para un total de 14 puntos, los vedes son nuevamente campeones por tercera ocasión.
En el Apertura de 1981quedó tercero con 33 puntos, detrás de América y Millonarios. En el Finalización, queda en el cuarto lugar con 21 puntos, pero se clasifica a los cuadrangulares semifinales, quedando en el segundo lugar con 7 puntos, clasificándose al cuadrangular final, donde le correspondió enfrentar a Deportes Tolima, América y Júnior. En el último encuentro que definía el título frente al América, un gol del delantero verdolaga, Pedro Juan Ibargüen y un penal sancionado a favor de Nacional en los últimos minutos, hicieron que el América se retirara del terreno de juego antes de terminar el partido, dando como campeón al conjunto verde ese año. El peruano César Cueto fue la gran figura del equipo y al igual que en 1976 el técnico campeón fue el argentino Oswaldo Juan Zubeldía. Fue la segunda de Zubeldía y la cuarta estrella en el firmamento verdolaga.
Cuando en 1987 un grupo de empresarios antioqueños, comandados por Cristóbal Tobón y Víctor Raúl Taborda, acometieron una empresa quijotesca de crear un equipo de “puros criollos”, lejos estaban de imaginar que dos años después llegaran a lograr grandes réditos para nuestro fútbol: ser campeones de la Copa Libertadores de América.
Sí, el grupo de jugadores comandado por Francisco Maturana logra la gran hazaña para nuestro balompié. Atlético Nacional ubicado en el grupo 3, conformado por equipos los ecuatorianos EMELEC y Deportivo Quito y por el cuadro “Los Millonarios” de Bogotá, da inicio a su participación copera un 16 de febrero de 1989, enfrentando en el Nemesio Camacho “El Campín” de Bogotá, al “elenco embajador”. El resultado final uno a uno. El gol verdolaga lo realiza José René Higuita de tiro penal al minuto 24 de la primera parte. Ese primer gol marca el inicio de la gran gesta deportiva del cuadro verdolaga para nuestro país: ser campeones de la libertadores de América.
Luego de tres meses y medio de competencia y 26 goles convertidos en las redes contrarias, el cuadro verde levanta la copa de las manos de su capitán Alexis gracia, en el Nemesio Camacho “El Campín” de Bogotá.
Diez años después de su último titulo y en 1991, en el banquillo el alumno de Francisco Maturana, Hernan Dario "Bolillo" Gómez, tomaba las riendas del equipo, y tras la llegada de su hermano Gabriel Jaime Gómez, John Jaime Gómez, y los juveniles que recién llegaban al profesionalismo, como Vícto Aristizábal, Faustino asprilla, Diego León Osorio, y Masuricio "chicho" Serna, Atlético Nacional había logrado llegar a las finales del torneo. Faltando una fecha, Atlético Nacional se coronó campeón del fútbol colombiano, venciendo al América de Cali en el Atanasio Girardot por 2-1, con goles de Alexis Garcia y Luis Alfonso "el bendito" Fajardo. Así Nacional se convirtió en el primer campeón colombiano sin tener extranjeros en su nómina
En 1994, Nacional quedó primero del grupo B del Torneo Apertura y disputó con nada más y nada menos que con Millos de Bogotá, por el punto de bonificación, que a la postre ganó al vencer a los azules 1-0 en Medellín, y empatar 1-1 en Bogotá con gol de Higuita. La Copa Mustang II comenzó el 1 de mayo, pero tuvo un receso el 8 de junio, por la participación de Colombia en la Copa del Mundo de USA 1994. Después de ese Mundial, el 24 de julio, Nacional logró pasar al cuadrangular final, que disputó con tal vez sus 3 rivales más grandes en su historia,[Américva de Cali, Millonarios y el DIM. La última fecha de aquel cuadrangular tenía a Millonarios que venciendo al América de Cali en Bogotá, y que en ese momento era el campeón, por el empate que se estaba produciendo en Medellín en el clásico paisa. Nacional tenía que ganarle al DIM, para poder salir campeón, y después de que el rojo de la montaña opusiera mucha resistencia frente a su rival de plaza, llegó el gol agónico de Juan Pablo Ángel, venciendo al golero Luis Barbat. Nacional volvía a ser campeón, dedicándole su sexta estrella al desaparecido Andrés Escobar. El equipo había ganado las 3 fases de la temporada (Apertura, Finalización y Final) con Juan José Peláez como DT.
El argentino Reinaldo Merlo fue el nuevo técnico nacionalista para la temporada de 1999, con una gran campaña de Nacional en el torneo colombiano, y dejando a un lado la Copa Merconorte, en donde salió eliminado en primera ronda. Sin embargo, el "Mostaza" Merlo, salió del equipo, ya que a pesar de conseguir buenos resultados, Nacional no convencía y mostraba un pésimo fútbol. Luis Fernando Suarez, fue el reemplazante en el banquillo verde y guió a Nacional por el resto de su campaña, junto con grandes jugadores de categoría como Leon dario Muñoz, Fredy Grisales, Neider Morantes, Miguel Calero, Oswaldo Mackenzie y el arquero juvenil Miltón Patiño, que fue un pilar importante en el equipo, sobretodo en la final. Nacional fue mejor en esa instancia y con el tanto de Robinson Martínez consiguió la séptima estrella para el verdolaga en el fin del milenio.
En el 2005, el ex asistente de Juan José Peláez, Santiago Escobar fue nombrado como director técnico. La principal contratación fue el regreso del goleador Victor Aristizábal. Nacional fue primero de todo el Torneo Apertura con 36 puntos, ocho más que el segundo, Santa Fe. En los cuadrangulares, Nacional clasificó de forma agónica a la final luego de ganar 1-2 a Deportivo Cali con goles de Oscar Echeverri. En la serie decisiva, Nacional se enfrentó a Santa Fe. La ida en Bogotá concluyó 0-0 y la revancha en Medellín fue victoria 2-0 de Nacional con goles de Carlos Díaz y Oscar Echeverri, lo cual le dio el octavo título en su historia al equipo antioqueño para la gran alegría d la fanaticada verde.
Para el 2007, Nacional contó con varios refuerzos como el defensa ecuatoriano Iván Hurtado, Jairo Patiño, Elkin Murillo, entre otros. El verde lograba una gran campaña en el torneo colombiano, y la clasificación sería anticipada con otra goleada inolvidable al América por 4-0, cuyo partido también conmemoraba los 60 años de historia de Atlético Nacional. En los cuadrangulares eliminó a Boyacá Chicó, Santa Fe y Deportivo Cali. Nacional llegó a la final de la contra el sorprendente Huila, venciéndolo en su casa por 0-1 con gol de Carmelo Valencia en el partido de ida. El partido de vuelta jugado en Medellín favoreció al verde por 2-1, permitiendo así la novena estrella.
Para el segundo semestre de ese mismo año, Nacional repuntó en el torneo local, llegando a los cuadrangulares como líder y ganando el cupo a la final sobre el Caldas, América, Y Cúcuta Deportivo. La fase definitiva fue frente al recién ascendido La Equidad de Bogotá. El equipo dirigido por el argentino Oscar Héctor Quintabanni goleó al equipo asegurador por 0-3 en el "Campín" de Bogotá, aprovechando la inexperiencia del club bogotano. El segundo encuentro, jugado el 19 de diciembre, en el Estadio Atanasio Girardot, terminó 0:0 , obteniendo así el título Nacional por décima ocasión y el primer bicampeonato en su historia.
Por todo eso el Atlético Nacional es llamad “Rey de copas colombiano”…y razones le sobran para que su bulliciosa hinchada saque siempre pecho.

sábado 16 de mayo de 2009

EL FESTÍN, mi gran patrocinador

EL FESTÍN-Casa de Banquetes, un negocio de alquiler de sillas, mesas, manteles para fiestas sociales, en Medellín (colombia), ha sido un doliente incondicional de HISTORIAS A LA REDONDA. Por más de 20 años nos ha acompañado con su patrocinio. Hoy damos testimonio de gratitud a nuestra famiempresa por este gran empeño en construir espacios para la convivencia y el respeto, a través de su desinteresado patrocinio a nuestra mirada humana del fútbol. http://www.youtube.com/watch?v=TviPY1JL8EE

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